viernes, 20 de noviembre de 2015

Primera presidencia de Perón

Cuando Perón asumió, la situación económica del país era relativamente favorable. El gobierno, entonces, trato de ampliar la participación de los trabajadores en el reparto de la riqueza nacional y de consolidar el mercado interno. Ademas, el Estado fue el encargado de hacer cumplir la legislación laboral y de mediar en los conflictos laborales y sociales. Para los peronistas , todas las medidas garantizaban la "justicia social". En este aspecto, la esposa del presidente María Eva Duarte -Evita- fue un importante apoyo para el peronismo.
Al mismo tiempo, Perón sostenía que el Estado debía controlar los sectores fundamentales de la economía. Por esta razón el gobierno decidió nacionalizar los puertos, los ferrocarriles, el gas, los teléfonos; también creó organismos estatales de control de la economía y alentó la industrialización, en particular de la industria liviana.
Todas estas medidas económicas y sociales del gobierno estaban contenidas en el llamado Primer Plan Quinquenal.
El gobierno también encaro reformas de carácter político que volvieron mas tensas las relaciones con la oposición:
En 1947 se sanciono la ley que concedió el derecho de voto a las mujeres; hasta el momento solo los hombre podían votar;
en 1949 el gobierno, que contaba con las mayorías parlamentarias, impulso la reforma constitucional. A pesar de ser resistida tenazmente por la oposición, la reforma se impuso. En la nueva constitución, la Constitución de 1949, quedaron incorporados una serie de derechos sociales y la posibilidad de reelección del presidente.
En 1951, en medio de la campaña para las elecciones presidenciales, se produjo el primer intento golpe militar contra Perón, que termino en un fracaso. En estas elecciones votaron por primera vez las mujeres. Perón triunfó con un 64% de los votos. La oposición perdió también representación el el Congreso.

¿Quién fue Perón?

El 4 de junio de 1943, un golpe de estado derrocó a Ramón Castillo pocos meses antes de la celebración de las elecciones.
Al impedir las elecciones previstas, los militares golpistas querían evitar que triunfara el candidato de Castillo, el conservador Robustiano Patrón Costas. Éste era un empresario abiertamente partidario al fraude y que, con respecto a la Guerra Mundial, tenia una posición favorable a los aliados. Al mismo tiempo, con el golpe también buscaban impedir cualquier posible triunfo de la oposición.
Frente a la nueva intervención militar, la mayoría de los partidos políticos se mostraron cautelosos en los primeros días y esperaron que la situación evolucionara.
En un primer momento, el golpe fue encabezado por el general Arturo Rawson; pero, días después, algunos grupos militares intentaron controlar la situación. Así, Rawson fue remplazado por el general Pedro P. Ramirez. En 1944, Ramirez debió abandonar el gobierno a causa de una compra de armas en Alemania, y lo sucedió el general Farrell.
Paralelamente, cada vez era mayor la influencia dentro del Ejército de un grupo militar, llamado Grupo de Oficiales Unidos (GOU). Uno de ellos era, entonces, el coronel Juan Domingo Perón.
Cuando Farrell asumió la presidencia, Perón-que ya era secretario de Trabajo y Prevención- fue nombrado también ministro de Guerra y, mas tarde, vicepresidente de la Nación.
Al frente de la secretaria de trabajo, Perón estableció contactos con los dirigentes sindicales y comenzó a desarrollar una política social que beneficiaba a los trabajadores. Esta relación entre Perón, los trabajadores y los sindicatos fue luego decisiva en la política argentina.
En septiembre de 1945, la oposición (el radicalismo, socialismo, comunismo y grupos conservadores) organizó una gran manifestación de protesta en nombre de los valores democráticos. Algunos grupos militares no apoyaban a Perón y aprovecharon, entonces, para pronunciarse contra su política. Perón debió renunciar a todos sus cargos y, unos días mas tarde, fue encarcelado y enviado a la isla Martín García.
 a pesar de haber sido apartado del gobierno, Perón contaba con el respaldo de una gran parte del sector obrero. En los barrios y en las fábricas del Gran Buenos Aires, la inquietud por la situación en la que se encontraba Perón creció entre los trabajadores. El 17 de octubre, una gran movilización avanzó desde las zonas obreras hacia la plaza de mayo reclamando la libertad de Perón. Al anochecer de ese día, fue liberado y hablo ante las miles de personas que estaban reunidas en la Plaza. El 17 de octubre fue desde entonces el Día de la Lealtad, una de las fechas que el peronismo iba a conmemorar de allí en mas.
La movilización de los trabajadores del Gran Buenos Aires -que se trasladaron a pie, en camiones, solos o en columnas hacia el centro de la ciudad- fue un hecho importante para la política argentina. Hasta ese momento, los trabajadores solo acudían a Buenos Aires para ir al cine o a una cancha de fútbol. Esta vez se trato de algo mucho mas serio: la gente se había movilizado por cuestiones políticas.

Peronismo y educación


A lo largo de la primera mitad del siglo, la sensibilidad hacia los niños y la valorización de la infancia no dejó de crecer y expandirse en distintos ámbitos de la sociedad y el quehacer público. Los niños eran el centro de la vida familiar, las madres debían dedicar su vida a cuidarlos y el Estado tenía como tarea prioritaria garantizar su bienestar. La niñez era considerada el futuro de la nación.
El peronismo significó un quiebre en la vida social, política y económica. Los trabajadores adquirieron derechos sociales y ocuparon el centro de la escena. Pero, además, el peronismo se presentó a sí mismo como un hito de la historia del país sólo comparable a la revolución de la independencia.

En ese marco, el peronismo le dio un nuevo significado al valor adjudicado a la infancia. Bajo el lema “los únicos privilegiados son los niños” se dejaba implícita la idea de que la justicia social había puesto fin a las desigualdades y que el Estado otorgaba una atención preferencial a la infancia en el plano material y simbólico. De un modo nuevo, el peronismo estableció una relación directa, sin mediación, con los niños. En muchos casos la “politización” de la infancia se desarrolló a través del sistema educativo pero también se usaron otros medios, mediante la Fundación Eva Perón, como la distribución de regalos, los campeonatos de fútbol y las excursiones.
La educación fue uno de los canales a través de los cuales avanzó la acción del estado peronista, la búsqueda de una unanimidad, mediante el apoyo de los trabajadores, el carisma de los líderes y, crecientemente, los recortes a la libertad política y la censura de los disensos.
La tarea de moldear a las nuevas generaciones en las verdades peronistas se impuso como una necesidad y un deber para el fortalecimiento del régimen y del nuevo orden político. En esa dirección, el libro de Eva Perón La razón de mi vida fue considerado texto oficial en las escuelas, se redactaron nuevos programas educativos y se impusieron celebraciones y conmemoraciones a tono con el enaltecimiento de la figura de la pareja presidencial.
A la vez, el peronismo mejoró las condiciones de vida de los trabajadores. De la mano de la bonanza económica de los primeros años de la posguerra y del crecimiento de los servicios y la infraestructura del Estado, la población cambió su calidad de vida, se amplió el consumo y se extendieron los derechos sociales. En este contexto, se expandió la matrícula educativa, se atendió la enseñanza técnica y los maestros participaron en su calidad de trabajadores del régimen peronista y usufructuaron de sus beneficios económicos y sociales.


Fuente: http://www.bnm.me.gov.ar/e-recursos/medar/historia_investigacion/1945_1955/